Los que Abusan

Escrituras que demuestran que un abusador no es cristiano

 6 de mayo de 2019 por Jeff Crippen en Enseñanza bíblica               

Es crucial que todos tengamos en mente la definición de abusador mientras trabajamos para clasificar el tema y todos sus engaños y complejidades. Por “abusador” no estamos hablando de alguien que a veces abusa a otra persona. Si lo fuéramos, todos seríamos abusadores. No, estamos hablando de una persona que se define por, cuya esencia misma de carácter es: abusador. Es decir, un abusador es una persona cuyo ser tiene un profundo sentido de derecho al poder y al control, que por lo tanto usa una variedad de tácticas malvadas para obtener y mantener ese poder y control, y que se siente perfectamente justificado al hacerlo. ¿OK? Esa es la persona de la que estamos hablando.

Y sostengo que la Biblia deja muy claro que tal persona no puede ser cristiana. No es cristiano. Nunca ha sido cristiano. Y en la mayoría de los casos, nunca será cristiano porque no se arrepentirá. Considera las siguientes Escrituras que apoyan esta conclusión. A medida que lees, aplica estas verdades directamente al abusador como lo definimos y pregunta: “¿Es esto cierto de un abusador o no?”

Salmos 1: 1-6

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento.

Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.

Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.

Salmos 32: 1-5

1  Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

2  Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.

3  Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día.

4  Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah

5  Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones

[NOTA: ¿Es esta característica de un abusador? ¿Es esto realmente lo que sucede cuando el abusador peca? ¿Es así cómo se siente?]

Jeremías 31: 31-34

31  He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.

32  No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

33  Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

34  Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

[NOTA: Ve la aplicación de este pasaje en Hebreos 8 que demuestra claramente que este pasaje habla del Nuevo Pacto en Cristo, el nuevo nacimiento en Cristo, la Iglesia]

Ezequiel 36: 24-27

24  Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país.

25  Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.

26  Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

27  Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Salmos 50: 16-22

16  Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca?

17  Pues tú aborreces la corrección, Y echas a tu espalda mis palabras.

18  Si veías al ladrón, tú corrías con él, Y con los adúlteros era tu parte.

19  Tu boca metías en mal, Y tu lengua componía engaño.

20  Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; Contra el hijo de tu madre ponías infamia.

21  Estas cosas hiciste, y yo he callado; Pensabas que de cierto sería yo como tú; Pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos.

22  Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, No sea que os despedace, y no haya quien os libre.

[NOTA: El abusador, que se describe bastante bien aquí, NO tiene parte en el pacto de Dios. Eso significa que no es cristiano. Nota también – MUY importante – Dios le da a este inicuo la LEY, no el evangelio. Fíjate en esto… ¡no sea que te destroce! Ese es el mensaje que debemos dar a los malvados, no “Jesús te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida”].

Juan 3: 1-5

Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Juan 13: 34-35

34  Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

35  En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

[Piénsalo. ¿La gente SABE que el abusador es cristiano debido a su amor demostrado y practicado por los demás? ¿Especialmente para los creyentes? Por supuesto que no]

Romanos 8: 3-9

Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;

para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

Romanos 8: 13-14

13  porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

Galatians 5: 16-17

16  Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.

17  Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

[NOTA: El versículo se refiere al cristiano. La persona que TU realmente eres en Cristo. Y lo que TÚ quieres hacer es caminar en el Espíritu, no hacer los deseos de la carne. Un cristiano es una persona que DESEA caminar en el Espíritu y cuya vida, por tanto, se caracteriza por ese deseo, por los frutos del Espíritu, aunque sea imperfectamente. El abusador no desea obedecer a Cristo y no camina habitualmente en el Espíritu. Puede que sea bastante magistral al fingir que esta batalla entre el Espíritu y la carne se está librando en él, pero no es así].

1 Tesalonicenses 4: 9

Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros;

Y entonces tienen prácticamente todo el libro de 1 Juan. Aquí hay algunos ejemplos:

1 Juan 1: 6-7

Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;

pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

1 Juan 2: 3-4

Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.

El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;

1 Juan 2: 9-11

El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.

10  El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.

11  Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

1 Juan 3: 6-10

Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

10  En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

[En realidad, sólo necesitaba poner este pasaje aquí para probar el caso, ¿verdad?]

1 Juan 3: 14-15

14  Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.

15  Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

1 Juan 3:24

24  Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.

1 Juan 4: 7-8

Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

1 Juan 4: 20-21

20  Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

21  Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

1 Juan 5:18

18  Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.

[“Sigue pecando” no significa que se requiere una perfecta santificación para ser cristiano. Lo que sí significa es que el andar habitual y característico de un cristiano no es el de practicar el pecado]

Ya. Esto debería aclarar este asunto. El abusador no es cristiano, nunca ha sido cristiano y nunca será cristiano sin un arrepentimiento real, genuino y milagroso. Estuve confuso durante muchos años sobre este tema debido a la simple enseñanza falsa en las iglesias en las que crecí y en una o dos clases de seminario que tomé. Recuerdo que un día después de una clase de soteriología (la doctrina de la salvación), le pregunté al profesor qué debemos hacer con todas estas declaraciones de “esto o lo otro” en 1 Juan. Me dio una respuesta confusa como “bueno, ya ves, para Juan, las cosas se presentan más en blanco y negro, pero debemos tener cuidado en cómo aplicamos lo que dice”. ¡¡Absurdo!!  Por cierto, ese profesor al año siguiente dejó a su esposa y se fue de la ciudad con  su amante con quien le estaba “aconsejando.“ Su teología le resultó muy conveniente.

El abusador no es cristiano. La cosa es imposible. No importa cuán suaves sean sus engaños, cuán noble a veces sea su disfraz de oveja, no es un hijo de Dios. Recuerda, las ovejas no se ponen trajes de lobo, pero a los lobos les encanta ponerse lana. El bien no se disfraza de mal, pero el mal muy a menudo se disfraza de bien. Entonces, cuando consideras al Sr. Abusador el “cristiano”, recuerda. El lado malvado del Sr. Hyde es la persona real. ¡Anclate en la Palabra de Dios! Es nuestra brújula y es infalible. No bases tus conclusiones en observaciones de tu abusador, o en las afirmaciones de tu abusador, o en historias que otras personas quieran contarte para tratar de afirmar que un cristiano puede ser un abusador. Regresa directamente a estas Escrituras (y hay muchas más) y ancla tu certeza en su verdad. Mientras sigues luchando con la idea de que un abusador, tu abusador, es o posiblemente podría ser un verdadero cristiano, te vas a tropezar en la niebla de la confusión.